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AMLO y Notariado

Desde la campaña electoral, el actual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, por conducto de la ministro en retiro y también notario público Olga Sánchez Cordero, presentaron ante el Colegio Nacional del Notariado México (Acapulco, mayo de 2018) un “decálogo” relacionado con su perspectiva de las transformaciones que habrán de, una vez ganada la elección, materializarse en el mercado de la fe pública.

Ciertamente, estamos ante un escenario halagüeño que permitirá, de poderse plasmar dichas ideas en algún ordenamiento jurídico nacional (lo que implica una reforma constitucional para darle competencia a la Federación en material notarial, dado que hoy la tienen los estados), contar con un sistema notarial que, concentrado en buscar la seguridad jurídica, la certeza y la paz social, fortalecerá la posición del notario frente a los poderes económicos e, incluso, frente al propio poder gubernamental.

Al propiciarse la realización del Derecho a través de la fe pública, sin duda, quienes se benefician en última instancia son los prestatarios de los servicios notariales y todas las personas y empresas que se relacionen con ellos. El instrumento notarial produce una cadena infinita de externalidades positivas (concepto económico que podemos resumir en “beneficios sociales que trascienden la relación notario-cliente”). El notario al dar fe de la constitución de una empresa o al constituir un condominio, produce una escritura que naturalmente entra en contacto con millones de consumidores. Si esa escritura reúne toda la calidad jurídica que el sistema notarial espera, las relaciones comerciales fluirán y replicarán de manera incesante dicha calidad.

En la cotidianidad del trabajo notarial, cierto es que el notario se encuentra bajo un conjunto de factores externos que tratan de presionarlo para que deje de ser baluarte de los valores que el sistema notarial y el Estado de Derecho proclaman. La fuerza de la ley parece ceder y el notario, aunque Usted no lo crea, se encuentra relativamente solo y aislado. La imposición de condiciones y prácticas, por ejemplo, como las que existen desde los Bancos, al cercenarle a los usuarios de servicios financieros (consumidores tutelados por la ley) la posibilidad de elegir a su notario de confianza, se traduce en una lamentable sumisión del notariado a la banca, con el descuido implícito de los derechos de los clientes.

Cuando el Estado, en su faceta de ordenador social, requiere servicios notariales, tradicionalmente utiliza los servicios notariales de los notarios con quienes tiene algún tipo especial de vinculación. El tratamiento desigual de los notarios, en este escenario, produce que las notarias desfavorecidas, aunque quizá técnicamente superiores, comiencen a desmerecer y a demeritarse. La competencia desleal propiciada desde el gremio o desde el Estado, no le conviene a nadie.

La inversión que los notarios realizan para que las oficinas funcionen, tanto en personal bien calificado como en equipo, implican costos que, como en cualquier actividad económica, se trasladan al adquirente del servicio. Proponer comunicar bidiireccional y tecnológicamente a los registros públicos de la propiedad y a los catastros, es una idea que debemos aplaudir e impulsar decididamente.

Homologar las condiciones de acceso al notariado, mediante exámenes de oposición, rigurosos, transparentes, teóricos y prácticos, constituye la aspiración inicial del correcto funcionamiento del sistema. Empero, extrañamente no se ha dicho nada de la jubilación y retiro del notario ni del derecho a recibir una pensión, como sí se ha dicho en el sector de la judicatura.

Los incentivos embonarán mejor si permitimos el relevo generacional oportunamente y si al notario se le garantiza que al finalizar su función se retirará con dignidad, alejándolo de tentaciones económicas que se traduzcan en descuidar la función o en hacer competencia desleal a sus pares.

Las materias sustantivas con las que el notario trabaja deben también homologarse. Es el caso de las disposiciones en materia de muerte digna y voluntad anticipada. ¿Por qué unos clientes en unas notarías si pueden hacerlo y otros no? Solamente por su código postal. En un entorno nacional de igualdad y de no discriminación, ello es inadmisible.

Los programas sociales permanente para que quienes menos recursos disponen puedan acceder a los servicios notariales es también de celebrarse. El notario cobra honorarios con base en aranceles (tarifas estatales) que no debe modificar a su arbitrio sino que corresponde al Estado hacer excepciones para mitigar asimetrías y favorecer que la población vulnerable pueda otorgar testamentos o regularizar sus propiedades.

La falta de calificación del notario como agente económico será un tema que deberá resolverse por el órgano constitucional autónomo competente; la Cofece y, seguramente materia de algún medio de control constitucional ante la SCJN. Ser agente económico no es peyorativo ni denuesta: es una consecuencia del contexto constitucional en materia de economía de mercado.

Entendido de manera correcta, al sistema notarial le conviene ser un agente económico. Sólo así podrá tener otro blindaje ante los factores reales del poder: las concentraciones y los monopolios. Los beneficiarios serán los consumidores y los clientes de los notarios.

Los notarios de todo México debemos ser aliados del futuro Presidente y sumarnos activamente a que su decálogo se haga realidad en el corto plazo. Como lo dije durante la presentación de mi libro “Derecho Notarial” (29 de junio, ITAM) el notariado va directo a estrellarse con el iceberg y debemos corregir el rumbo.

@FGarciaSais

Doctor en Derecho por la UNAM

Licenciado en Derecho por el ITAM

Notario Público 210 en Mazatlán, Sinaloa

Coordinador del Notariado del Colegio de Abogados Egresados del ITAM

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Senado aprueba punto de acuerdo para evitar que los bancos siguen imponiendo a sus notarios

Siempre he manifestado que los abogados tenemos una función social importante qué cumplir.

No necesitamos tener “un hueso” para participar y resolver problemas y mejorar nuestras instituciones y fortalecer al Estado de Derecho.

Un amigo muy querido me envió hoy el punto de acuerdo que presentó una senadora del grupo parlamentario del PRI relacionado con el llamamiento que hace para evitar la práctica de imponer notarios por parte del sistema financiero mexicano (Léase bancos y créditos hipotecarios con consumidores).

Me da gusto que la senadora haya citado como referencia bibliográfica mi artículo publicado el año pasado en el Mundo del Abogado.

Con esto celebraré hoy el día del abogado y aprovecho para felicitar a mis amigos y colegas abogados y a invitarlos a seguir impulsando las transformaciones que México requiere.

http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=cp&mn=4&id=72924#_ftnref3

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Tesis doctoral “Constitucionalismo contemporáneo y bienestar”, Unam, 2018

Si les interesa leer mi tesis doctoral “Constitucionalismo contemporáneo y bienestar” dirigida por los doctores José Ovalle @dvalades y @JRCossio

http://oreon.dgbiblio.unam.mx/F/EYAJRUF4KBS68549GC21M4QGQHK71J8JJS7J65V1DJHJVFQ7YN-37452?func=full-set-set&set_number=001496&set_entry=000001&format=999

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Carta para evitar la imposición de notarios por parte de los bancos

[Dirigir al Banco ante el que se tramita el crédito hipotecario]

En relación con mi solicitud de crédito hipotecario tramitado ante Ustedes, con fundamento entre otras, en lo previsto en el artículo 23 Bis de la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros, solicito que la formalización de la escritura de compraventa y la del crédito hipotecario se lleve a cabo ante el notario público [__] de Sinaloa, [insertar nombre del notario].

Lo anterior, toda vez que como usuario del servicio financiero en cuestión me corresponde tomar la decisión respecto de los bienes o servicios, adicionales o conexos, relacionados con dicho crédito. En dicho sentido, el notario seleccionado por el suscrito llevará a cabo en una sola escritura ambos actos jurídicos (transmisión de propiedad y crédito con garantía hipotecaria), y el suscrito cubrirá los gastos de escrituración y registro.

De no aceptarse la propuesta anterior, si Ustedes están de acuerdo, pudiéramos celebrar la escritura de compraventa con el notario de mi elección (a quien yo le cubriré sus honorarios) y la escritura donde conste el crédito y la garantía hipotecaria, con el notario que ustedes elijan, en la inteligencia que en este último caso, los gastos de escrituración y registro deberán correr por cuenta de Ustedes.

Atentamente,

[nombre del acreditado]

 

firma y fecha de recepción en el Banco:

 

 

Artículos Periódico Noroeste, Uncategorized

Comprar sin Notario

Comprar sin Notario

Fernando García Sais

Notario 210 del Estado de Sinaloa

Coordinador Nacional del Notariado del Colegio de Abogados Egresados del ITAM

@FGarciaSais

http://www.garciasais.com.mx

 

La adquisición de bienes raíces (suelo y/o construcciones) es una de las manifestaciones más características de la economía moderna y reposa en el fundamental derecho de propiedad, con base en el cual el Estado reconoce a los particulares la posibilidad de ser dueños y de enajenar, mediante el pago de dinero, sus bienes.

Para que una compraventa de bienes inmuebles sea perfecta (surta efectos plenamente y se garantice que el comprador podrá objetar su título a cualquiera) se requiere, siempre que el valor del inmueble supere las 350 UMAS (aproximadamente $28,000.00 pesos), que se eleve a escritura pública; esto es, debe acudirse ante notario.

No acudir ante notario implica la asunción para el comprador de un buen número de riesgos que, a la postre, conducirán a complejidades que, en el peor de los escenarios, se traducirán en la pérdida del inmueble adquirido y en la no recuperación de las cantidades pagadas. Si le va bien, recuperará la inversión y, probablemente, alguna cantidad por concepto de perjuicios.

Los notarios participamos activamente como agentes económicos (en el mercado de la fe pública) participamos activamente en la escrituración de inmuebles. Un contrato privado de compraventa, en honor a la buena fe, implica que la transmisión de la propiedad aconteció desde la fecha en que se alcanzó el acuerdo entre las partes. Luego, entonces, el vendedor ya no podría volver a vender el mismo inmueble, so pena de incurrir en algún delito y, desde luego, en responsabilidad civil frente a su primigenio comprador.

La situación se complica enormemente si con posterioridad a la venta privada (sin escritura) el vendedor logra una segunda venta del mismo inmueble. Esta sí en escritura pública. El nuevo comprador desconoce que su vendedor ya la había vendido (es un tercero de buena fe) y con buen juicio la inscribe en el Registro Público de la Propiedad. La transacción sería perfecta. Se habría lesionado, sin embargo, al primer adquirente, quien tendrá que iniciar acciones legales para recuperar lo pagado.

Su situación no mejorará si ese contrato privado de compraventa fue certificado o ratificado ante notario. En Sinaloa los notarios tenemos prohibido hacerlo. En todo caso, cuando un notario hace un cotejo de un documento y lo certifica, lo único que ello significa es que el notario determina que la copia es fiel de la original, no prejuzga respecto de la autenticidad ni de la validez del acto que se contiene en ese contrato.

De manera similar, cuando ante notario se reconocen como propias las firmas puestas en algún documento, dicho contrato no se convierte en una escritura pública ni, por lo mismo, se subsana el vicio de la falta de forma que el contrato de compraventa sobre inmuebles debió haber revestido.

La jurisprudencia ha expresado en una serie de tesis aisladas y jurisprudenciales algunos criterios importantes que tienen que ver con lo anterior. Desde 2010 en Sinaloa, los notarios debemos abstenernos de certificar y de ratificar contratos privados de compraventa sobre inmuebles. Sin embargo, la ley no obliga a los notarios a llevar un libro de cotejos (el llamado “protocolito” de la Ciudad de México), lo que puede prestarse a ejercicios indebidos que se traduzcan en problemas que trasciendan a los tribunales.

Tener un contrato privado debe convocar a demandar la acción pro forma para que un juez ordene al vendedor elevarlo a escritura pública (ante notario). La validez del contrato privado está en vilo, mientras no tenga en su poder un testimonio notarial. La mejor manera de corregir estas desviaciones es dejando de firmar contratos privados cuando la ley impone la necesidad de una escritura pública. Evítese problemas y acuda con su notario de confianza.

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Nueva Ley del Notariado – Periódico Noroeste

(para contrarrestar agentes monopólicos que dañan mientras se enriquecen) y por otro lado, estableciendo la independencia salarial, excluyendo el favoritismo, la sumisión al poder y al dinero. Con ello se fortalece el principio de igualdad entre todos los notario

http://www.noroeste.com.mx/publicaciones/opinion/nueva-ley-del-notariado-103436

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Donar para fraccionar (Noroeste 19 enero 2018)

Algunas consideraciones sobre el derecho de propiedad y la obligación que en algunas partes de MÉXICO se imponen a los fraccionadores.

http://www.noroeste.com.mx/publicaciones/opinion/donar-para-fraccionar-103167

Fernando García Sais

Notario 210

Coordinador Nacional del Notariado Colegio de Abogados Egresados del ITAM